Mostrando entradas con la etiqueta Sintra. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sintra. Mostrar todas las entradas

Más cosas que ver en Sintra


Pues si os habéis quedado con ganas de más después de ver lo más importante te puedo avisar que queda:

 Vistas de la Sierra de Sintra

Convento dos Capuchos: lo mandón construir Álvaro de Castro en 1560. En 1949 pasó a manos del estado portugués. Es una construcción donde la pobreza se lleva al extremo. No hay muchos elementos decorativos y las puertas de algunas celdas son más bajas que la estatura media.

Palacio de Seteais: distinguido palacio de color rosado que desde 1954 es un hotel de lujo y un restaurante propiedad de la Sociedad Hotel Tivoli. Se construyó en el siglo siglo XVIII para el cónsul holandés, Daniel Gildemeester. Es de estilo neoclásico. Cuando cayó la monarquía el palacio quedó abandonado y en 1946 fue adquirido por el estado Portugués. 

Palacio de Monserrate: palacete romántico que usó como lugar de veraneo el I vizconde de Monserrate. Rodeado por el exótico parque de Monserrate de árboles centeneranios y rincones temáticos como el jardín mejicano, el japonés o la rosaleda.

Palacio Queluz: principales palacios de la familia real portuguesa. Es conocido como el Versalles portugués, aunque en 1807 con la ocupación portuguesa sufrió muchos datos. Desde que lo donó el Rey Manuel II, es Patrimonio Nacional portugués.

Cabo da Roca: es el cabo situado en el punto más occidental de Europa continental. ¿Quieres saber cuál es realmente el punto más occidenta de Europa?.


El acantilado tiene 140 metros y hay un faro y una tienda para turistas. Se encuentra a 40 kilómetros de Lisboa y a 18 de Sintra.


Palacio da Pena



Hay un trecho para subir hasta la puerta del Palacio. Si has visto los demás monumentos, lo habrás podido ver desde lejos y por el camino se va intuyendo.


Según te vas acercando sorprenden los colores y la disposición.


Este Palacio fue una de las principales residencias de la familia real durante el siglo XIX.


Es una de las máximas expresiones del estilo romántico del siglo XIX en Portugal.


En 1755 con el terremoto muchos edificios quedaron seriamente dañados y entre ellos el monasterio sobre el que se construyó el Palacio. 
Lo ordenó construir el Príncipe Fernando II en el año 1836 porque le encantó la zona cuando estuvo de visita con su mujer.


Me sorprendió mucho el estilo y el colorido, sobre todo porque ésta fue la última visita y el resto de edificios guardaban una coherencia y un estilo pero en éste se mezla todo, del estilo neogótico hasta al neoislámico, pasando por el neorenacimiento y algunos toques del más predominante de la zona, el estilo manuelino.


La planta del edificio es irregular por la forma del terreno y porque se contruyó sobre las ruinas del monasterio, del que solo quedaba en pie la Capilla de Nossa Senhora da Pena. Por tanto queda un edificio cuadrado en torno a un claustro y otro alargado.


Las fachadas están divididas por ventanales y vanos 
cuadrangulares, rectangulares y semicirculares. 

La fachada principal está revestida con azulejos de policromados.



 Como se puede ver en esta foto, se divide el cuerpo en tres, pero la parte de abajo es diferente en cada uno y la del centro distinta a las otras dos. Soprende mucho no encontrar cierta asimetría.



Sobre el arco de la entrada y sujetando una ventana superior, hay una figura en relieve de un ser que es una mezcla entre un hombre y un pez saliendo de una concha, con una cabeza con cabellos en forma de parra. Hay detalles muy curiosos en todos los puntos del Palacio.


Las torres forman caminos, terrazas y miradores y se puede pasear por todos ellos. 
Las torres cuadradas tienen garitas semicirculares con cúpulas cónicas donde se mete todo el mundo a hacerse las fotos.


En el ala norte se encuentra la capilla, revestida de azulejos de piedra.


Muchas estancias están revestidas de azulejos.


Una de las habitaciones.



El Palacio fue residencia de verano de la familia real y muchas colecciones reales se trasladaron al palacio para decorarlo.


La decoración es bastante recargada y está llena de figuras curiosas. 
Lo que más abunda son las vajillas.




Sala de recepción ostentosamente decorada.

Cocina del Palacio.

Vistas desde el Palacio. Hacía el lado contrario de Sintra. 
Las nubes se suelen agarrar en la sierra y se cubre de niebla generando un microclima que mantiene una abundante vegetación.


Vistas hacia Sintra.



Sintra Patrimonio de la Humanidad


Por si te quedaba alguna duda de la increíble belleza de Sintra y sus vistas, su paisaje cultural fue inscrito en el año 1995 como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. 

Lateral del Palácio Nacional de Sintra y la sierra.

 Casco histórico de Sintra.

 
Concretamente fue declarado parte de la Sierra de Sintra y el centro histórico, eso incluye:

- Castelo dos Mouros
- Palácio da Pena
- Palácio Nacional de Sintra
- Palácio da Regaleira o Quinta da Regaleira
- Palácio de Seteais
- Palácio de Monserrate
- Convento dos Capuchos
- Palacio de Queluz
- Monumento ao Bombeiro
- Cabo da Roca




Palácio da Pena desde el Castelo dos Mouros


Sierra de Sintra con el Castelo dos Mouros y el Palácio da Pena al fondo desde la Quinta da Regaleira

Castelo dos Mouros


Cuando los árabes ocuparon la península ibérica en el siglo VIII, Sintra fue invadida y crearon la primera fortificación para controlar las comunicaciones terrestres entre Sintra, Cascais y Lisboa.





Merece la pena el recorrido alrededor de la muralla por las vistas de Sintra.
La muralla tiene 5 torres: 4 de planta rectangular y 1 de planta circular coronadas por bases piramidales. No quedan rastros de los dos pisos y del sistema de techumbre originario.


Puerta árabe con un Arco de herradura.



Detalle del interior.


La excursión por la muralla interior te lleva a las almenas y las torres y a subir y bajar muchos peldaños. Las murallas fueron de cadena doble, una interior y otra exterior. Solo podemos transitar por la interior porque la muralla exterior ha desaparedido casi, solo hay algunos restos en la entrada. 




Vistas desde el Castillo:


Del Palacio Nacional, con sus inconfundibles chimeneas.


Vistas del Palacio da Regaleira y de sus jardines.

Vista panorámica desde las murallas.

Quinta da Regaleira en Sintra


El recinto está formado por el Palácio da Regaleira, conocido por Quinta da Regaleira o Palácio do Monteiro dos Milhões por el apellido y el apodo de su primer propietario, António Augusto Carvalho Monteiro y por unos jardines llenos de rincones bellísimos, enigmáticos y llenos de referencias a la masonería y los templarios.


 El plazo que te aconsejan para verlo es de dos horas para que puedas pasear por el bosque y antes de salir, ver el Palacio. 


Te aconsejo coger un mapa a la entrada para no liarte y usar las grutas para ver lo más destacado si no tienes tiempo de más.


Cascada vista desde dentro a la que se llega por los túneles.

Carvalho Monteiro y el arquitecto italiano Luigi Manini contruyen un palacio con unos jardines de grutas, lagos y edificios relacionados con la masonería, como el pozo iniciático.

 El nombre de iniciático tiene su origen en su uso para los rituales masónicos de iniciación.


Es una galería en espiral sustentada por columnas. Tiene 9 rellanos, separados entre sí por 15 peldaños. No son proporciones aleatorias, ya que evocan referencias a La Divina Comedia de Dante, y pueden representar los nueve círculos del infierno, los del paraíso o los del purgatorio.

El pozo está comunicado por túneles con otras partes que habría que ver de los jardines: la entrada dos guardiões, el lago de la cascada y el pozo imperfecto. Pero con el mapa no te perderás. No hay animales, aunque en algunos puntos parezca muy oscuro. 


Al fondo del pozo la rosa de los vientos sobre una cruz templaria.



Vista del Palacio desde un lateral con la escultura en primer plano.


El palacio es de estilo manuelino. En balcones, puertas, ventanas y columnas parecen motivos vegetales, cuerdas, nudos y escudos para hacer una decoración abigarradas y exuberante obra de José da Fonseca.

 
En el interior hay varios salones, una biblioteca y un laboratorio alquímico. 
Está clasificado como Patrimonio Mundial por la Unesco.


Desde aquí podemos ver encima de la montaña el
Palácio da Pena y El Castelo dos Mouros.

Palacio Nacional de Sintra


Palacio Nacional de Sintra, también conocido como Palácio da Vila


Fue un palacio real pero ahora pertenece al estado que lo usa con fines turísticos.


Se comenzó a construir en el XVI y se desconoce el nombre del autor.


Es una mezcla de distintos estilos, gótico, manuelino y romántico. 


Por fuera parece una construcción actual muy simple donde predomina el color blanco pero por dentro es espectacular.


Aunque parece que está formado por edificios separados, se organizan muy armoniosamente a través de las galerías y patios y te das cuenta cuando lo visitas por dentro.


La decoración interior está muy enriquecida mediante azulejos y tapices.


El nombre de las estancias y sus características está detallado en cada sala: 
Sala dos Archeiros, la Sala Moura, la Sala das Pegas, la Sala dos Cisnes y la Sala dos Brasões, la Sala das Sereias y la Sala da Audiência.


Las estancias más sencillas eran para las damas de compañía de la Reina.



Galería de uno de los patios.

La estructura del palacio es inconfundible por sus dos chimeneas que salen de una cocina enorme


Chimeneas para dar salida a los humos que se generan en la cocina


Parte del fondo de la cocina.


Más detalles de la cocina.


Casa de baños



Los jardines me sorprendieron porque parecen pequeños para lo que he visto en otros palacios.


Desde el interior hay unas vistas increíbles de la montaña 
donde están el Palácio da Pena y El Castelo dos Mouros.


El palacio fue clasificado como Monumento Nacional en 1910.